Ya llevo casi un mes aquí...
Pero sigo encontrando actitudes y hechos que me sorprenden. Y no solo que las suecas lleven minifalda cuando estamos a 3 grados o encontrar a alguien comiendose un helado armado con guantes y bufanda. Me sorprende también la capacidad de reproducción de esta sociedad, aparentemente tan bien organizada, en la que las madres tienen al menos un año de baja por maternidad. Y me encanta pasear por la calle rodeada de carritos de bebé, llenos de niños con la cara roja y envueltos en montones de capas de abrigo.
Me alucina la puntualidad del transporte público. Su página web, que te permite saber la hora exacta en la que vas a llegar a tu destino (si no pierdes el metro que tenias previsto coger, ya se sabe, la puntualidad no es la mayor virtud de los españoles).
También se me hace extraño ver largas melenas morenas con un dedo de raíz rubia. Casi blanca, al contraste.
Como ya dije, la temperatura que tenemos por aquí no es tan baja como yo me esperaba, pero no por eso esperas tampoco encontrar a gente en manga corta y sofocada por la calle porque alcanzamos ya los 11 grados.
En cuanto al tópico de que los suecos no son muy abiertos, puede que sea cierto. Pero lo que no se puede negar es que son amables y conocen el significado de la palabra civismo.
Pictures updated
He subido algunas fotos en la sección
university para que os hagáis una idea de cómo son las aulas por aquí.
También hay fotos curiosas de la vista al
Absolut Icebar de Stockholm, en el que puedes tomar un mini cubata de absolut a precio de oro mientras aguantas los, aproximadamente, 10ºC bajo cero.
En esa misma sección, dos imágenes de un
Systembolaget. Estos son los únicos establecimientos dónde los suecos pueden comprar el alcohol. El suministro de bebidas alcoholicas está controlado únicamente por el gobierno. En el supermercado solo pueden comprar cerveza de hasta 3 y pico grados. Me hizo gracia la versión de
Don Simón que usan aquí. Fijaros en el precio. Aproximadamente 5€ por litro... paaam! Para que os hagáis una idea...
Y para terminar en el apartado
trips encontrareis fotos del viaje que hicimos a Helsinki este fin de semana. El barco sale de Estocolmo a las 5 de la tarde del viernes y llega a Helsinki a las 9 de la mañana. Si estas en condiciones tienes tiempo de visitar la ciudad durante unas horas el sábado, por la tarde vuelves a zarpar hacia Estocolmo, para llegar a las 9 de la mañana del domingo.
Las bebidas, tanto en la barra como en la duty free shop del barco, són un 25% más baratas que en Suécia. Y el billete es realmente barato. No hace falta que os explique como termina una tribu de 34 estudiantes Erasmus, entre ellos españoles, italianos, alemanes, checos, algun francés y algún argentino (seguro que me dejo a alguien...) despues de un fin de semana como este.
Necesito dormir.